¡La fuerza mental es algo que ya tienes! El programa entrena tu mente para que puedas usar tu fuerza mental y cambiar la forma en que piensas sobre el tabaco y silenciar los pensamientos de deseo.
Es normal que al principio cueste un poco conectar con tu fuerza mental. Cuando lo consigas, podrás usarla de forma constante y fiable. Es una habilidad para toda la vida, así que ten paciencia con el proceso. Merece la pena.
Cada lección y ejercicio del programa está diseñado para ayudarte a practicar tu fuerza mental poco a poco. Todo cobra sentido en el módulo 9. En este módulo aprenderás herramientas prácticas de fuerza mental para redirigir tus pensamientos y silenciar el craving.
Hasta entonces, los pasos están diseñados y organizados de forma que puedas ir soltando la tendencia a apoyarte en la fuerza de voluntad y desarrollar tu fuerza mental.
Fuerza mental vs. fuerza de voluntad: la diferencia explicada
En este breve audio te explico cuál es la diferencia entre la fuerza mental y la fuerza de voluntad.
Guía rápida para entender la fuerza mental

¿Cómo puedo reducir o dejar de fumar sin usar la fuerza de voluntad?
¿Y si toda tu vida solo has conocido la fuerza de voluntad y usar la fuerza mental te parece difícil?
No pasa nada, ¡y no estás sola/o! Antes de intentar usar la fuerza mental, empieza simplemente por no usar la fuerza de voluntad.
Cómo hacerlo: Experimenta con quedarte con la experiencia de tener ganas de fumar. Observa con curiosidad lo que tu mente te dice durante el craving, y no lo resistas. Permítete simplemente ver cómo es y cómo se siente no usar la fuerza de voluntad. Este ejercicio de mindfulness te da el espacio para dejar de depender de la fuerza de voluntad y la base para usar tu fuerza mental más adelante.
Cuando te des cuenta de que estás usando la fuerza de voluntad, resistiéndote a fumar y sintiéndote privad@ mientras reduces o haces tus experimentos, fuma y registra ese cigarrillo. Anotar el cigarrillo después de apagarlo te permitirá capturar el pensamiento que hace que el cigarrillo parezca tentador. Esta toma de conciencia sobre qué narrativa o pensamiento tienes respecto al tabaco te hará más fácil usar tu fuerza mental para cambiar esos pensamientos en adelante.
Cuanto más practiques tu fuerza mental, antes se convertirá en algo natural para ti apoyarte en ella para silenciar los pensamientos de deseo y reprogramar tu cerebro para que deje de recordarte que enciendas un cigarrillo. ¡Confía en el proceso y apunta al progreso, no a la perfección!
Consejos de fuerza mental de participantes del Programa Libérate:
María Luisa R: "Sigue practicando la fuerza mental, se convierte en algo natural en muy poco tiempo, te lo prometo, y es muy empoderador cuando la tienes dominada."
Herminia: "A mí también me costó diferenciarlas. Para mí, la fuerza de voluntad es 'puedes esperar'; la fuerza mental es 'es horrible y me va a dejar con pitidos en el pecho y mal olor después de fumarlo... no lo quiero.' Quita el 'necesito' y marca una diferencia enorme."
Paula M: "Lo intenté varias veces en el pasado y fallé porque usaba la fuerza de voluntad en lugar de la fuerza mental. Hay una diferencia enorme. El programa te enseña la diferencia y cómo usarla."
Belén S: "No uses la fuerza de voluntad. Usa la fuerza mental y aprovecha la oportunidad para aprender cuál es el desenacenante y cómo puedes getionarlo mejor la próxima vez. El progreso es lo que importa, no la perfección."
Marta G: "Para mí la fuerza mental suena a decirme 'yo ya no fumo' cuando me cruza un pensamiento de tabaco por la cabeza. Literalmente le digo eso a ese pensamiento y lo saco de mi mente redirigiendo mis pensamientos hacia otra cosa."
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